Me pasó en Barcelona

Julio César Payán
Médico. Colombia
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A finales de abril y comienzos de mayo de 1997 me encontraba en Barcelona dictando un curso de Terapia Neural dirigido a médicos, enfermeras y personal relacionado con la salud, la escolaridad de los asistentes era universitaria, gente en general escéptica, racionalista y de una disciplina cartesiana, no eran, de ninguna manera influenciables.

Entre las personas asistentes se hallaba una profesora llamada Lourdes Osuna quien me había relatado servia como "canal", la palabra no me acaba de gustar, a seres pertenecientes a otras dimensiones para que se comunicaran con nosotros a través de ella.

Personalmente alguna vez, hace tres años, había participado en Madrid en una reunión con Lourdes y con personas interesadas en ésos temas, y los mensajes fueron sobre la necesidad de la convivencia y de la paz. Fue algo que no me impactó mucho, pues son los tipos de mensajes que estamos acostumbrados a oír constantemente.

Lo que está totalmente comprobado es que Lourdes tiene lo que se llama Percepción Extra Sensorial, así lo demostró en varias ocasiones haciendo diagnósticos de órganos en personas en la que ella ve, según me lo relataba, manchas oscuras en zonas alejadas del cuerpo, pero que se relacionaban con zonas enfermas. Lesiones en los Cuerpos Energéticos como lo calificarían los conocedores de ésos temas. Personalmente lo había comprobado cuando ella me "diagnosticó" un problema de rodillas y de páncreas.

El tres de mayo el curso evolucionaba dentro de lo acostumbrado, se había discutido una anatomía de superficies o de planos, que se basa en una visión cuántica-gravitacional de los seres vivientes del universo. Así mismo se habían presentado las relaciones entre el Sistema Nerviosa y la acción de la Terapia Neural, a mas de otros temas.

Ese sábado a las ocho de la noche, teníamos una participación muy amplia de la gente. De repente el salón, en el que caben unas cien personas, se llenó de una voz cálida y muy fuerte, autoritaria, en el sentido de ser autor, contundente, inobjetable, que llegaba a lo mas profundo de nosotros, que impregnaba el corazón, y que dijo, aunque no textualmente, lo siguiente: "La Terapia Neural utiliza la procaína por sus cristales, actúa a través del Sistema Nervioso, con características y velocidades eléctricas y borra información de todo tipo, reciente y muy antigua, permitiendo además de curar, la evolución a estados superiores". Quiero agregar que Lourdes, a través de la cual se escuchó la voz, presentaba por ésos días una seria afonía, pero en ése momento su voz se escuchó totalmente clara y muy diferente al tono habitual de ella.

Todos los asistentes quedamos estupefactos, hubo reacciones de llanto, de miedo, de asombro, de alegría etc. No hay espacio para hacer una descripción mas detallada.

Lo cierto fue que "alguien", "un Ser de luz", o de "otra dimensión", o como lo quieran llamar, estaba allí, presente, entre y con nosotros, afirmando la acción de la Terapia Neural, pero mucho más importante, diciéndonos a todos que existen, que son una realidad verdadera, que se compenetran con nosotros, que hacen parte de nuestra propia esencia, que nos cuidan, que nos quieren, que nos muestran un camino que podemos o no seguir, que de pronto nos ven como hermanos menores desobedientes, que nos dicen la manera correcta de actuar, pero que debido a nuestro excesivo racionalismo y objetivismo no los hemos querido escuchar.

Para mi es un sol de esperanza y de buen futuro tener la convicción profunda y total de que ésos seres no son productos de mitologías o fantasías, y ver como el racionalismo imperante hasta ahora se tiene que declarar incapaz de explicar hechos como éste y aceptarlos totalmente. Es muy doloroso que en un acto de mortal terquedad y soberbia los neguemos o les busquemos explicaciones innecesarias, inútiles, y éstas si mitológicas.

No quiero hacer disquisiciones al respecto, pero tengo que expresar que me sentí conmovido hasta lo más profundo, tanto, que creo que es una obligación compartir con Uds. esto que me ocurrió en Barcelona.