PAYANBases Generales de la Biocibernética aplicadas a la Terapia Neural y a la Homotoxicología

Julio César Payán
Médico. Colombia
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Autor de Desobediencia Vital y La Medicina Biológica

En este primer Boletín hemos querido hacer una revisión bibliográfica de las principales relaciones entre biocibernética, terapia neural y homotoxicología.
La biocibernética explica y aclara la acción de las medicinas biológicas y más la de la terapia neural o terapia de las biorregulaciones. La homotoxicología es la homeopatía con idioma del siglo XX o XXI. Recientes avances en inmunología, especialmente en inmunoestimulación le están dando la razón a Reckeweg cuando habla de la necesidad de respetar las medidas inespecíficas de defensa del organismo. Están reconociendo el valor de las bacterias como indicadores necesarios del terreno del organismo. El Dr. Palencia inmunólogo del Instituto Nacional de Cancerología llama a las bacterias "los sparring de los mecanismos inmunológicos". También hablan ya, del valor "defensivo" de las endotoxinas con fracciones tan importantes que activan el sistema de defensa, son productoras de fiebre, disminuyen la capacidad mutagénica, aumentan los anticuerpos, activan los macrófagos, inducen la producción de interferón y aumenta las prostaglandinas. Recuérdese que las endotoxinas son bloqueadas por el uso de antibióticos, antiinflamatorios, esteroides y demás droga vicariante progresiva. Así mismo las endotoxinas quedan bloqueadas y anuladas en los péptidos salvajes. Parece que al fin la medicina clásica le está perdiendo el miedo a las bacterias y a las endotoxinas! Lástima que sea un poco tarde, que aún no se da cuenta de sus contradicciones y que no tenga medidas terapéuticas valederas como sí las tenemos nosotros!.
En la primera parte de este Boletín encontrarán algunos conceptos básicos de cibernética. En uno próximo profundizaremos en esto gracias a la colaboración del Dr. Harvey Montoya que tiene un excelente estudio al respecto.
En esta entrega no damos fórmulas mágicas ni conceptos revolucionarios, queremos sí, reafirmar algunos conceptos así como recalcar las bases científicas (no hay que tenerle miedo a esta palabreja) de nuestro quehacer diario.
Desde que en 1948 Norbert Wiener publicó su libro: "Cibernética" y en 1950: "Cibernética y Sociedad" el tema se ha convertido en un constante campo de investigación. La biocibernética se ha definido como la ciencia que estudia los mecanismos de control y de regulación en los seres vivos pero téngase en cuenta que el mismo Wiener recalca que "en el organismo viviente, así como en el universo, la repetición exacta es absolutamente imposible".
Un sistema biocibernético para la transmisión de información se esquematiza en la Figura 1.
El emisor, que a su vez ha recibido una información, debe de codificar su mensaje para transmitirlo a través de signos que a su vez serán decodificados para que esa información pueda ser procesada por el receptor que a su vez, o puede transformar esa información en otro tipo de energía (energía química en mecánica, o lumínica en química, etc.), o puede ser a su vez emisor para otro receptor (éste parece ser uno de los papeles importantes, entre otras cosas, de los ganglios neurovegetativos). En la práctica estos dos hechos se confunden y la diferenciación no es más que didáctica. Dentro del esquema de la Figura 1. debemos de tener en cuenta algunos puntos importantes como son: La codificación y la decodificación deben de tener un mismo código, por ejemplo en la telegrafía el código Morse de puntos y rayas pues de lo contrario el mensaje se alteraría completamente, es decir, deben hablar un mismo idioma. Así mismo tiene que existir un medio de transmisión o un medio adecuado para que corra la información con estaciones de reorientación de la información colocadas adecuadamente. Nosotros conocemos la función valiosa que desempeña para esto el sistema básico de Pischinger con sus estaciones moderadoras en los ganglios neurovegetativos. Hay otro medio muy importante, el medio ultravioleta excelente conductor de información y gracias al cual se efectúan comunicaciones foto-lumínicas entre célula y célula como ha sido demostrado por estudios de los rusos que datan de 1923 con las observaciones que Alexander Gurvich confirmadas en 1960 gracias a foto-multiplicadores electrónicos y que están de acuerdo con las teorías biofísicas de Sedlak en Polonia y con la escuela biofísica de Alma Ata. Personalmente y con la fotografía Kirlian en papel especial he fotografiado el campo ultra-violeta que rodea las terminaciones de los dados y que en la fotografía Kirlian en blanco y negro corresponde al halo más interno. Todo esto será motivo de próximas comunicaciones. Lógicamente, dentro de este orden de ideas, en el sistema biológico de codificación y decodificación existe un mecanismo de retroinformación que a su vez actúa como retrocontrol pues de lo contrario el emisor se "quedaría hablando solo". Es lo mismo que si usted hablara con una persona que no lo entendiera, que lo entendiera a medias, o que no hablara ni entendiera su idioma, por más verdades que usted dijera "estaba hablando solo". Para ejercer estas funciones de que hemos hablado el sistema tiene que tener mecanismos de memoria que le permitan acumular tanto la información como los diferentes códigos (el núcleo en la célula por ejemplo). Pero la dinámica de la información es más cuestión de proceso que de información como lo plantea Wiener en su libro "Cibernética y Sociedad".
La transmisión el almacenamiento (memoria) y el procesamiento de la información en las células y organismos vivos también requieren procesos de codificación adecuados y por eso vamos a estudiar las dos posibilidades básicas de una codificación: El procedimiento analógico y el procedimiento por grupos.

El procedimiento analógico y el procedimiento por grupos

En esta parte tomamos conceptos del libro: Biofísica de Laskowski y Pohlit del Instituto Central de Bioquímica y Biofísica de la Universidad Libre de Berlín y del Instituto de Biofísica de la Universidad de Frankfurt/Main. En el procedimiento analógico se atribuye un signo determinado a cada concepto (Ver Figura 2.) Así se pueden transmitir informaciones fácilmente comprensibles como por ejemplo: "El hombre mató al león con el cuchillo" pero se puede prestar para muchos errores de interpretación a pesar de sus posibilidades limitadas de expresión. El hombre pudo atacar al león, lo pudo matar, puede huir de él, o puede tener muchas emociones frente al león. El león también puede matar al hombre, o el león puede huir del hombre, o el cuchillo quebrarse, o no tener suficiente filo, todo cabe en esta gama de signos pero con una secuencia lógica. Ante una pérdida de memoria, ante una alteración de la codificación o de la transmisión o ante una alteración de los signos o señales la noticia puede quedar con exabruptos tales como: "El cuchillo mató al león con el hombre" o "el cuchillo huyó con el león" etc. Esto, que sería una seria alteración de la información se conocería con el nombre de Enfermedad.
En el procedimiento por grupos una serie de signos que por sí mismos no tienen ninguna significación se reúnen para formar un alfabeto. La reunión de este grupo de signos da origen a palabras que designan diferentes conceptos. Este procedimiento eleva a N las combinaciones que se pueden hacer. Es el caso de las diferentes e innumerables combinaciones que se pueden hacer con los aminoácidos para formar proteínas celulares. En los seres vivos predominan los procedimientos por grupos. La enfermedad no es más que la resultante de una alteración en la información póngasele a esa enfermedad el nombre que se le ponga. Una célula recibiendo o codificando mal una información funciona mal, produce proteínas y sustancias que le son extrañas (homotoxinas), se producen bloqueos enzimáticos, se altera el Ph, la relación ácido / base, se altera la concentración de oligoelementos y minerales por el daño enzimático, se enloquece su control térmico, etc. A este resultante es a lo que se le ha llamado Enfermedad. Si tratamos su causa debemos regularizar la información (terapias de la regulación) que dio origen al mal funcionamiento. Tratar el efecto, la fiebre, la diarrea, la artritis, la infección, la bacteria como causa, el cáncer, el lupus no es más que olvidar la causa y meternos en los vericuetos de los efectos.
En biocibernética se sabe que toda transmisión de información lleva implícita la producción de ruido, puede demostrarse que es inevitable pues depende del carácter discreto de los electrones que conducen la corriente; sin embargo es capaz de destruir la información. El paso de información no puede ocurrir sin gastar una cierta cantidad de energía por lo que no hay una distinción neta entre un acoplamiento energético y otro informativo. La intensidad o fuerza de la información debe sobrepasar al ruido, si ésta se altera, disminuye o cae el ruido la sobrepasa y la interfiere; en ese caso será un ruido producido en el mismo circuito. Aquí cabrían dos posibilidades:

  1. La intensidad de la información disminuye y es sobrepasada por el ruido normal
  2. La intensidad de la información es buena pero el ruido aumenta y la opaca o desdibuja

El "tratamiento" biocibernético será:

  1. aumentar y mejorar la señal o
  2. colocar el ruido en su nivel normal

Ambas cosas se lograrán mediante el uso de frecuencias adecuadas (las medicinas biológicas actúan todas mediante frecuencias, vibraciones dirían los antiguos).
El ruido o interferencia puede no provenir del mismo circuito, puede ser exógeno, alterar la codificación, la transmisión, la decodificación o la memoria. En este caso tendremos que apagar el ruido que se produce a distancia. En terapia neural cuando el problema es en el mismo circuito utilizamos la terapia segmentaria, si el ruido viene desde otra parte o desde otro circuito utilizamos la terapia de campo de interferencia.
En homeopatía, en acupuntura china, en cromoterapia, en aurículo-medicina, en gemoterapia, en musicoterapia, en cromoterapia, en fin, en las medicinas de regulación se utilizan frecuencias. La terapia neural al utilizar un dieléctrico (frecuencia inespecífica positiva o negativa) en un punto específico da un ruido o una frecuencia terapéutica para que esta información sea tomada por el organismo y él la procese según sus necesidades. Wiener la describiría como un mensaje que se extiende hasta encontrar un receptor al que estimula. La sirena de incendio es un llamado a todos los ciudadanos y en particular a los miembros del Cuerpo de Bomberos donde quiera que se encuentren. El mismo Wiener dice que no hay ninguna razón para suponer que los mensajes de esa clase no se produzcan en el sistema nervioso. El llama a este tipo de mensajes "a quién pueda interesar". La terapia neural sería pues un mensaje "a quién pueda interesar" puesto eso sí (tiene que quedar claro) en un punto y sitio específico (nada se ganaría una sirena de incendio sonando en un desierto). Se repite lo inespecífico del sistema básico como productor de la reacción específica a nivel celular.

Hasta aquí hemos enunciado conceptos muy generales de biocibernética que aplicaremos a nivel celular:

Biocibernética y Función Celular

En la Figura 3., hacemos un recorderis de la célula que recibe toda su información a través del sistema básico de Pischinger (inespecífico, para que gracias a él se lleven a cabo las funciones específicas celulares). En cuanto al procesamiento de la información todas las células eucarióticas que son las del hombre, funcionan de forma semejante. Tenemos que recordar que hay células sensoriales que nos mantienen en contacto con el medio ambiente y están listas para recibir estímulos mecánicos, térmicos, lumínicos y electromagnéticos. Para estos últimos es muy importante el campo o el medio ultravioleta que se complementan con los descubrimientos de R.R. Baker de Manchester que ha descrito pequeñas acumulaciones de magnetita - Fe304 - en los vertebrados y específicamente en el arco superciliar del hombre (M. d'Arsonval, C.R. Seances Soc. Biol 48, 450). Los estímulos físicos se transforman en la célula por medio de procesos desconocidos aún en gran parte y pasan luego a las células nerviosas en forma de señales. En el sistema básico de conducción se reúnen entonces señales que vienen producidas o elaboradas por el mismo organismo (alimentación, respiración, genéticas), así como señales que son producidas por las células receptoras de estímulos externos (medio ambiente, macrocosmos, ondas electromagnéticas, etc.) Lógicamente todo al final es una sola unidad con un intercambio dinámico, constante, inconmensurable pero que tenemos que esquematizar para entenderlo un poco.

Tenemos entonces a la célula (Figura 3) recibiendo información a través del sistema básico. Esa información es codificada por el núcleo que contiene los cromosomas en que están registradas las informaciones hereditarias o paquete de información hereditaria. Esta información es muy difícil de cambiar aunque la ingeniería genética ha hecho avances al respecto, ya tienen a la E. Coli produciendo insulina por ejemplo. Muchas "enfermedades" aún leves no se pueden curar pues corresponden a una mala codificación genética nuclear. Biológicamente se sabe que hasta ahora, únicamente los impulsos ultravioletas favorecen una reorientación del D.N.A. nuclear, de allí la importancia del impulso ultravioleta que da la terapia hematógena de oxidación, efecto aún no estudiado a fondo. Los cromosomas están formados por un quince a veinte por ciento de D.N.A. y por un sesenta y cinco a setenta por ciento de proteínas ácidas y básicas. Pueden contener además pequeñas cantidades (10 a 15%) de R.N.A.

La transmisión de información a nivel celular se lleva a cabo por intermedio de receptores de localización superficial. Estos receptores son moléculas de naturaleza química que forman parte, mayoritariamente, de la membrana citoplasmática en todos los niveles biológicos. El estímulo externo, a través del sistema básico puede ser muy diverso, sustancias químicas de pequeño tamaño molecular, radiaciones de una determinada longitud de onda, macromoléculas, etc. Esto ha sido muy bien estudiado por: Enrique Herrero, José P. Martínez y Rafael Santamdreu del Departamento de Microbiología de la Facultad de Farmacia de Valencia (España). Esos estímulos, al actuar sobre el receptor modifican la estructura es éste. Dicha modificación va a avisar al citoplasma acerca de las condiciones externas, va a determinar cambios en los mediadores secundarios de la célula. El flujo de información no implica necesariamente la entrada de moléculas al interior de la célula.

Es la interacción estímulo receptor la que provoca cambios en la superficie celular. A nivel de membrana celular la lecitina como capa de fosfolípido tiene gran importancia especialmente en cuanto a marcadores o antígenos de histo-compatibilidad se refiere, la lecitina es el factor elastificante de la membrana mientras que el colesterol es el factor rigidificante de ella (los esteroides también son fuertes factores rigidificantes, de allí su capacidad de bloqueo). Tengamos en cuenta la importancia de la lecitina en una dieta elastificadora. La lecitina también ayuda a mantener en la superficie de las membranas los antígenos tumorales de células lesionadas que las hace fácilmente identificables por el sistema inmunológico. La membrana celular actúa, desde el punto de vista cibernético como un filtro de ruidos, Queremos recordar en este momento la acción de la procaína sobre las membranas.

Al llegar al núcleo la información es decodificada y codificada según el código celular que puede alterarse bien sea genéticamente o por sobrecargas tóxicas. El núcleo actúa también como un productor de impulsos. Para simplificar en la Figura 4., observamos la secuencia que sigue la información y los mediadores para producción final de una proteína. La energía es necesaria para la unión de los diferentes aminoácidos, la información es la que hace que esos aminoácidos se ordenen en una forma adecuada para producir una proteína específica. El R.N.A. actúa como un amplificador y reorientador de las señales que llevan la información y las enzimas serían efectoras y ahorradoras de energía (entropía negativa). Hagamos un paréntesis para estudiar mejor el fenómenos biocibernético a nivel celular y la importancia de las enzimas y los elementos traza (oligoelementos) que hacen parte del núcleo prostético de cada una de las quinientas millones de moléculas enzimáticas que en promedio tiene una célula.

En la naturaleza la tendencia es hacia el desorden, hacia el aumento de la entropía. Un ejemplo para entender mejor esto: Si usted va por el bosque encuentra piedras de diferentes tamaños regadas por todas partes, árboles de diferentes tamaños y especies, hay una tendencia hacia el desorden o sea que esto es lo natural. Si en un sitio encontramos montoncitos de piedras agrupados por tamaños o formas o en hilera, o encontramos árboles de igual tamaño y sembrados en orden ya podemos pensar que allí es tuvo la mano del hombre, no hay la desorganización "normal" de la naturaleza. El desorden tiende hacia un aumento de la entropía, hacia un gasto de energía. El desorden de la naturaleza no es sinónimo de anarquía, es un desorden equilibrado, ecológico, dinámico y dialéctico. Es el eterno dinamismo equilibrado del Yin y del Yang. En bio-física se explica esto gracias a las teorías del Clark Marwell con sus "Demonios" de Maxwell (Wiener, Laskowski - Pohlit). El hombre de ciencia trabaja continuamente para descubrir el orden y la organización en el universo por lo que juega una partida contra su archienemigo: La desorganización dinámica de la naturaleza. En el hombre, en sus mecanismos bio-cibernéticos también se ve esto. El médico, en este caso la ciencia, la religión o la filosofía tratan de encasillarlo y enmarcarlo en moldes rígidos de organización, (no diarrea, no vómito, no fiebre, cifras de leucocitos, no bacterias, no descarríos, le dicen lo que debe de pensar y a través de qué ojo debe ver al mundo, si se desvía mucho allí están los psiquiatras como grandes enyesadores del pensamiento colectivo) es una de las fallas médicas (Némesis Médica - Iván Illich). El organismo no necesita "orden", él necesita impulsos, informaciones, apagar los ruidos para que pueda funcionar adecuadamente buscando su equilibrio. Aquel que lo quiera encasillar además de librar una lucha contra natura lo torna caótico y lo enferma cada vez más. En ese mar de entropía en aumento hay islas que tratan de conservar la energía de ahorrarla al máximo (entropía negativa), las células son esas islas y en el interior de ellas se efectúan reacciones conservadoras de energía. Factores necesarios para esto son los elementos trazada de las enzimas que actúan tratando de efectuar millones de reacciones por segundo con el mínimo gasto de energía. De aquí viene, en parte, la importancia de la terapia con oligoelementos válida únicamente si los mecanismos transportadores están buenos. Aún siguen, y seguirán desconocidas la mayoría de reacciones, de intercambio de información que convierten la célula en una verdadera central atómica. En varias conferencias hemos hablado de la transmutación o conversión de elementos que se efectúan en la célula teoría ya comprobada por Louis Kervian (Medicina Energética - Ed. Everest).

En cuanto a circuito cibernético se refiere hay dos sistemas principales: Uno, el sistema determinativo en el cual la acción y reacción son lineales, a un solo nivel, programadas y fijas. Es el caso del circuito interruptor, cable eléctrico, bombilla-luz. El otro que es el que se ve en biología es el sistema probabilístico. En él hay muchos niveles de información y de reacción. Si usted le muestra un hueso a un perro a más de responder de muchas maneras (si está con hambre, si está lleno, si está bravo, si lo conoce a usted, etc., etc., etc.) en él se desencadenan infinidad de reacciones en ese momento. El hombre es un sistema probabilístico con N número de niveles de acción y de energía. De allí lo imposible de pronosticarlo y de esperar respuestas fijas y prefijadas. Si por ejemplo se coloca un troncal simpático abdominal a diez pacientes cada uno reaccionará en una forma particular en un momento, hora y sitio dado. Si pensamos un poco en estos vemos el íntimo valor que tienen exámenes de laboratorio que detienen al hombre en un instante, el instante en que se toma una muestra. El solo pinchazo de una aguja de venoclisis lleva a cambios probabilísticos la mayoría de ellos no cuantificables.

En resumen, tendremos que como fuentes primarias de energía están la genética, la alimentación, la respiración, el medio externo (incluyendo macrocosmos y campos electromagnéticos). Todos los impulsos, señales e información generada por ellos se transmite a través del sistema básico con estaciones de relevo, transmisores, codificadores y decodificadores y llegaría a la célula que daría un producto normal o anormal según la información recibida que a su vez actuaría como retroalimentación de todo o parte del circuito. Si hay un descarrío el producto final de él sería la enfermedad como indicadora de una alteración cibernética y también como la forma en que el organismo busca nuevamente su equilibrio. La enfermedad no es un hecho ajeno a la dinámica del hombre, hace parte integral de esa misma dinámica. Ahora bien, el Dr. Reckeweg ha dado una explicación bioquímica a ese mecanismo equilibrante que es la enfermedad, a la voz de alerta del organismo vivo y a las consecuencias funestas de no tratar los problemas desde su base. Para el Dr. Reckeweg el concepto de enfermedad es: "Por una parte la expresión de medidas defensivas biológicamente necesarias contra homotoxinas, toxinas humanas, exógenas y endógenas (fases de excreción, reacción y deposición) y por otra parte representan el esfuerzo biológicamente necesario del organismo para compensar daños homotoxicológicos (fases de impregnación, degeneración y neoplasia) con miras a preservar la vida tanto como sea posible". A este concepto añadámosle la visión biocibernética de enfermedad y tendremos un cuadro claro de lo que ocurre.

El organismo se defiende contra sustancias tóxicas llamadas homotoxinas que pueden ser: Endógenas o sea producidas por el propio organismo como es el caso de la célula recibiendo mala información o exógenas si se dan al organismo (contaminantes, etc.) En su lucha contra éstas y contra los daños causados por remedios químicos tratará siempre de auto-restaurarse (auto-equilibrarse). A estas reacciones las llamamos enfermedades. Para que el organismo lleve a cabo todas las reacciones equilibrantes (vicariación regresiva) se necesita que sus mecanismos cibernéticos funcionen adecuadamente, de lo contrario una vicariación regresiva o es incompleta y queda únicamente como fase de derivación o no se efectúa por bloqueo completo, o su intensidad por falta de regulación, es desmesurada llevando al organismo a un caso total. Petre Dosch ha descrito muy bien este fenómeno cuando habla de que la terapia neural "pone los semáforos en verde", es decir, quita cualquiera dique que impida al organismo hacer sus mecanismos de vicariación regresiva y de auto-regulación. La homeopatía también plantea muy bien las cosas pues siempre se insiste en dar de base el remedio constitucional, es decir, el remedio que por similia sea capaz de apagar el o los ruidos que alteran el normal funcionamiento del paciente. De no ser así, se hace una homeopatía sintomática cubridora de huecos que olvida las causas verdaderas de la enfermedad. Un remedio homeopático, aún a dinamizaciones altas actúa cubriendo síntomas sino se tiene en cuenta la totalidad del paciente. Los doctores Paschero y Candegabe han estudiado profundamente este punto de vista (Conferencia Quito - Mayo 1984). En acupuntura también se sabe que ejercerla con fórmulas no es lo correcto. Siempre se debe buscar el equilibrio energético del paciente. Desgraciadamente se tiende una y otra vez a la "alopatización", término no bien empleado, de las disciplinas biológicas.

A veces oigo colegas decir que han visto mejorar ataques asmáticos con acupuntura o con homeopatía o con terapia neural, yo les contesto que también los he visto desaparecer con esteroides. Ese no es el problema, el lío no es quitar el ataque asmático, lo que nos interesa, y es principio de medicina no es quitar el jadeo, es encontrar el equilibrio del todo, es dar los impulsos necesarios para que el organismo dentro del desorden que lo caracteriza encuentre los caminos para su auto-reparación y regeneración (El Médico Interno de Hipócrates).

Si por homotoxicología no se busca y se encuentra que la enfermedad no es más que resultante de problemas energéticos nos quedamos en la mitad del camino. En cáncer específicamente ocurre lo mismo, la medicina biológica está cayendo en la trampa de tratar "el cáncer" olvidándose que tiene que tratar es "Al Canceroso", estimular sus mecanismos de defensa, equilibrar y reordenar sus circuitos bio-cibernéticos, hacer que su sistema inmunitario recupere la memoria perdida, que reconozca los antígenos cancerosos y el camino no es más fácil que seguir buscando remedios milagrosos contra el tumor. Muchos inmunólogos están de acuerdo en que los estímulos de defensa contra el cáncer más importante son estímulos inespecíficos. El B.C.G. por ejemplo aumenta inespecíficamente la capacidad contra los microbios y produce factores necrotizantes del tumor. Las endotoxinas inyectadas ayudan a los factores complementarios a reconocer los antígenos tumorales. Es decir, se busca la recuperación de la memoria de un sistema. Es decir, recordar que el hombre mató al león con el cuchillo y no el león mató al hombre con el cuchillo. Una simple alteración en el sitio de las palabras cambia todo el significado. Una simple alteración en la localización de un aminoácido en una cadena cambia la función y la forma de una proteína. Una vicariación regresiva es una reorientación en los mecanismos bio-cibernéticos de regulación. Pero ya veíamos que el problema no es solo de memoria sino de procesamiento de la información y por esto no se puede perder nunca de vista el todo. Voll lo hace muy bien pues recuérdese que con electroacupuntura hay que poner Todos los puntos (más de 850) de medición en 50. También con él hemos visto cómo si se cuadra un solo meridiano se pueden presentar caídas y alteraciones que antes no existían en otros. Cuadrando solo una parte del paciente se haría una medicina retóxica. Con fotografía Kirlian también lo he visto con terapia neural si uno se limita a tratar el segmento y olvida una interferencia se puede ver cómo se equilibra un dedo y aún se quitan síntomas del paciente pero aparecen vacíos en otro circuito. Las medicinas biológicas mal empleadas también son retóxicas. Para no ser retóxicos, para saber cuándo estamos haciendo las cosas bien hay que recordar que toda curación debe seguir las leyes homeopáticas, se le debe dar gran importancia al estado mental del paciente que es lo primero que se debe mejorar, aparecerán vicariaciones regresivas que deben evaluarse adecuadamente. Otros métodos también son de gran ayuda, si se hace una terapia retóxica sobre todo si se produce una degeneración pueden aparecer puntos dolorosos de los cuales hay dos importantes: Uno llamado punto iónico situado inmediatamente por debajo del manubrio del esternón y el otro llamado punto del bazo situado en el tórax izquierdo a tres traveses de dedo por debajo de la clavícula sobre una vertical que pasa por la unión del tercio medio con el tercio externo de ella. La E.A.V. como lo decíamos anteriormente también descubre, al igual que la Kirlian, caídas y vacíos donde antes no existían.

Con estos conceptos sencillamente hemos querido llamar la atención sobre la necesidad diaria de pulir nuestras técnicas y conocimientos, volvernos más certeros y precisos, no ser, en el caso de los neural-terapeutas unos simples "bombeadores de procaína" como dice Dosch, en homeopatía no ser unos receteadores por vademecum, en acupuntura no ser adoradores de puntos. En fin, no caer en fórmulas, remedios o métodos milagrosos que no hacen más que llevarnos al doloroso plan de charlatanes y vendedores tipo culebrero de ilusiones.

  • Nota Final: En esta última parte no quisimos insistir en las teorías básicas de la homotoxicología.